lunes, 29 de septiembre de 2008


Profesor Asociado, Facultad de Artes y Humanidades, Universidad de los Andes


Profesor Asociado, Facultad de Comunicación y Lenguaje, Universidad Javeriana(Colombia)


Omar Rincón es investigador y profesor de Comunicación y Televisión de la Universidad Javeriana (Colombia), periodista y realizador de televisión. Magíster en educación, estudió dirección de cine en la Universidad de Nueva York y es coordinador del posgrado en periodismo de la Universidad de los Andes, analista del diario El Tiempo e instructor principal en televisión del Programa de Medios de Comunicación para América latina de la Fundación Ebert.


Libros publicados: Televisión: Pantalla e identidad; Relatos y memorias leves de nación; Televisión Pública: del consumidor al ciudadano y Televisión infantil: la voz de los niños y de la industria televisiva.





ENTREVISTA


¿ Cómo ve las políticas culturales en Colombia?

¿ Cómo ve la política audiovisual en nuestro país?

¿ Por qué cree que el arte y la comunicación, le aportan al mundo?

¿El poder resiente la verdad?

¿ Cuál es su película favorita?


¡ Entrevístame !

lunes, 22 de septiembre de 2008




1 + 1 = historias por contar

2 mundos en contraposición

Y así, ni el azar ni el infortunio, tienen cabida en ésta partida doble.

Cara a cara, los implicados están listos.

El deleite de un buen personaje o la sensación de un buen tema los une.


La entrevista pues, juega con ellos, y sin querer, es ella la que los guía, aún cuando ellos piensen lo contrario.

Es una pequeña conversación, una mesurada dósis de ambos. El intercambio de posturas, relaciona sus intenciones.


En últimas, la entrevista no se hace sóla, necesita de selección, discusión y sobre todo, necesita tener un motivo, un personaje y una temática atractiva para hacerla.






ENTREVISTA A OMAR RINCÓN




¿En qué medida el tema democratización de la comunicación está presente en la agenda social y política? Colombia es un país bien raro, porque, justamente, la Constitución del 91 abrió la comunicación para que la sociedad se hiciera cargo de ella a través de diferentes figuras; se introdujo desde un artículo para que todo ciudadano pudiera crear medios hasta un artículo sobre la autonomía para el manejo de la televisión independiente del gobierno de turno.


Entonces, la televisión y los medios comunitarios encontraron una posibilidad de expresión. Por otra parte, a lo largo de los últimos 10 o 15 años, se ha creado una legislación que, en el caso de las radios comunitarias, es bastante avanzada e interesante. Se ha creado un movimiento legal que legitima que la comunicación es un bien público y que es de todos.Entonces, en la parte legal, Colombia no está mal, pero en la parte real, la del activismo, hay una cantidad alucinante de experiencias sobre la radio, televisión comunitaria, nuevas tecnologías, hay un activismo por encima de lo legal, que a mí me parece que es lo que es más importante. Es un movimiento si se quiere un poco anárquico, individualista, solitario aparentemente, pero múltiple y diverso.


¿Qué representa todo esto frente a una estructura bastante oligárquica que prevalece en Colombia, pues prácticamente hay una fusión de los medios con el poder? Como en toda Latinoamérica hay tres sistemas de medios: un sistema de medios privados que siempre están muy ligados al poder, no a cualquier poder sino a aquellos poderes que defienden propuestas de mercado, de libertad de empresa, de hacer de la información un bien de venta y de consumo.


Por otro lado, hay un segundo sistema: el sistema público de medios, que pertenecen al Estado y que deberían corresponder a una propuesta de constitución de lo público más abierta y plural, pero en el caso colombiano son más radios militares, radios nacionales públicas, tres canales de televisión, canales regionales, que obviamente están muy en sintonía con la propuesta del gobierno, aunque el canal cultural educativo es bastante autónomo e independiente.


Y por otro lado existe todo el movimiento de la radio local o de medios locales, de medios que algunas veces son religiosos, politiqueros, mafiosos, pero que en otras veces son ciudadanos, públicos, que representan una diversidad. Entonces, lo que está pasando es que la agenda masiva está copada por los grandes medios privados, pero desde lo local hay una resistencia creativa.


¿Qué margen de autonomía han logrado estos medios diversos de los que estás hablando, incluyendo los medios públicos? Yo creo que hay sistemas de comunicación local con bastante incidencia en la sociedad, entonces eso es bueno, que frente a la esfera privada de dos canales de televisión, de dos cadenas de radios muy fuertes, y un periódico hablando de un país muy centralizado a nivel de comunicación, son atisbos de descentralización, pero más que descentralización expresan propuestas políticas de lo local, es la afirmación de lo local en un espectro muy tomado por lo nacional.


¿Cuál es el nivel de articulación de estos medios ciudadanos, comunitarios? En este momento se están comenzando a crear pequeños sistemas sobre todo a raíz de la radio, y por ahí están saliendo cosas interesantes, hay una red de radios del Magdalena Medio, hay unas redes de radios alrededor del Sistema de Comunicación para la Paz (SIPAZ), hay unas radios comunitarias asociadas alrededor de otros tipos de conceptos, yo creo que se está intentando, pero nos falta hacer más un colectivo que sea capaz de luchar juntos. Lo que pasa es que la legislación prohíbe que la gente, que las radios, se junten para transmitir, entonces, también hay un impedimento legal porque lo que más preocupa al poder realmente es que los medios ciudadanos se junten, porque podrían crear una alternativa de red.


¿Y respecto a la comunicación pública? En Colombia el debate sobre el derecho a la comunicación no ha llegado, no hay un debate público, las facultades de comunicación no están debatiendo eso, no hay una coincidencia respecto al derecho a la comunicación, lo cual demuestra que seguimos un concepto de medios públicos tradicionales, gubernamentales, y desde allí planteamos algunas soluciones.


Colombia tiene una enorme creatividad artística y con este campo ¿que vínculos hay? Yo creo que sigue siendo un país que es creativo en formatos, en narraciones, en estéticas, en estilos de contar, sí, pero sigue siendo un país también muy formal. Cuando llegamos a los géneros y a las formas de contar hay una vitalidad creativa, pero a la final no se logra desarrollarla, porque creo que a Colombia le pasa como a América Latina: todos los que trabajan realmente con medios ciudadanos y públicos cercanos, se han inventado unos formatos para la radio, para la televisión, para Internet, que no sé de donde los sacaron, y han hecho que la radio se vuelva conceptual, aburrida, discursiva. Yo espero que aparezca la radio indígena, en formato indígena, en modos de contar indígenas, que aparezca la radio femenina, la televisión femenina, que aparezcan los medios ecológicos, pero en su estilo. Creo que en eso hay que experimentar. Las temporalidades, las narrativas, las tonalidades, tienen que expresar la sensibilidad, ser feministas, o ser indigenistas, o estar a favor de la diversidad cultural, aunque no significa que esto sea el contenido, tenemos que comenzar a descubrir que también hay una presencia de otras estéticas, de otras narrativas y creo que por ahí está la búsqueda en Colombia y en América Latina.

http://alainet.org/active/22989&lang=es

COMENTARIO CÁTEDRA SEMANA


Nada de escribir, por escribir. La simplicidad de pensar lo que se escribe, va complejizando el sentido del texto. Más que palabras, el periodismo constituye una forma de contar. La expresión, se magnifíca, la voz es una sola: la de todos, conjunta bajo la interpretación de quien escribe.



MATIZ SUBJETIVO

lunes, 15 de septiembre de 2008


Bajo la premisa de ser el género periodístico más antiguo de todos, se esconde la peculiaridad de su rigor. La crónica, en síntesis de su espacio, seduce las horas del tiempo y las transforma a su favor. Su fiel servidor, sencillo, el cronista que con su perspectiva, vitaliza emociones, comenta , amplía y narra historias con su particular forma de mirar los acontecimientos.


Entonces y sin caer en la opinión, la crónica representa una híbrida mezcla entre la noticia, entrevista y el reportaje, pasando por la interpretación y la valoración de los hechos. Su lenguaje al ser narrativo, interpretativo y analítico, permite recrear una realidad palpable a la hora de leerla.


Y para confrontar lo dicho, he aquí una crónica que verifica la tragedia de Armero. Omayra y Consuelo, dos niñas en el barro. Escrita por Germán Santamaría, denota quizás el sentimiento y dolor con la que fue creada. El buen manejo del cronos, particularidad de la crónica, narra segundo a segundo la agonía de Omayra Sánchez al estar enterrada en un lodazal. Aquí, el contorno de los hechos, se hace más real que nunca, a medida que se va leyendo esta historia. Ante la impotencia de no poder hacer nada, es evidente que el autor se encuentra indignado, enojado por estar ahí observando la inutilidad con la que lentamente se muere Omayra.


El tono con la que fue escrita esta crónica, refleja sin duda alguna la forma en que el cronista narró los hechos a su manera, incluyendo por supuesto elementos noticiosos que explican y razonan sus interpretaciones. La exigencia informativa, también está presente al recrear dicha situación. Y aún cuando la esta historia podría catalogarse como fatal, el autor confronta la muerte de su protagonista con el nacimiento de otra niña. La motobomba transportada desde Bogotá, había llegado muy tarde para salvara a Omayra, y sin embargo, llegó a tiempo para el parto de Carmen Cecilia, quien daba a luz en medio del lodazal a Consuelo, la segunda protagonista de esta historia.


En el momento en el que sientes la crónica como tuya, cuando vas deletreando los párrafos y pasas una a una las letras que la componen, experimentas la sensación de haber estado ahí sin necesidad de haberlo hecho.

 
¿ESCRIBIR POR ESCRIBIR? - by Templates para novo blogger